Reflexión: Investigación acción en el aula

La escuela como institución tiene como desafío atender a las necesidades de todos los sujetos que aprenden y se desarrollan dentro de un marco de educación inclusiva. Se considera el centro educativo como estructura organizativa y de implementación curricular para todos los alumnos.

En este escenario se debe mantener una actitud profesional para considerar la posibilidad de conocer a los alumnos, su contexto y características (formas de aprender, conocimientos previos, posibilidades de aprendizaje, etc.), lo que posibilita enfrentar la búsqueda constante de estrategias de enseñanza - aprendizaje y apoyos - intervenciones contingentes adecuados para el aprendizaje, como también las estrategias para monitorear y valorar el aprendizaje de los alumnos y del profesor dentro del contexto educativo.

El estar consciente de la necesidad de evaluar nuestro contexto para la toma de decisiones en la concreción curricular, se hace más evidente al momento de explicitar la presencia de alumnos con necesidades educativas especiales, sean diagnosticados formalmente o a partir de la sistematización de la información contextual. Por consiguiente, se presenta pertinente la posibilidad de utilizar adaptaciones curriculares como una herramienta docente.

Abordar la temática de las adaptaciones curriculares es una necesidad docente en ámbitos didáctico – curricular y organizativo, como producto del análisis de cada una de sus variables y/o elementos del currículum. Determinando adecuaciones curriculares, como facilitador de los aprendizajes, a nivel de centro, aula o individual; o bien, la coexistencia de ellas.

Las adaptaciones curriculares suponen un desafío, considerando que el currículum nacional, ya debería ser adaptado al contexto socioeducativo de la escuela, situación que lentamente se ha realizado. Además, existe una tendencia de adecuar el currículum implementando estrategias que se sugieren en textos, sin cuestionar si es lo más adecuado a las características de los alumnos y de la realidad educativa.

Por tanto, existe una variante en la forma de abordar la temática de las adaptaciones curriculares, como línea de investigación en relación a dar respuesta a la diversidad… y esto es considerar la investigación – acción como una herramienta clave de la reflexión para lograr determinar las adaptaciones curriculares necesarias, óptimas y oportunas.

La investigación - acción desde una perspectiva de proceso de reflexión llevado por los profesores y medio para dar respuesta, resolver problemas, recolectar información sistemáticamente, evaluación continuamente; en definitiva, ir concretizando la adaptación curricular bajo conceptos reales… ideas en acción, para mejorar las prácticas pedagógicas y aprendizajes de sus alumnos.

En este sentido, se podría delinear la utilización de la investigación acción en escuelas con características similares (socioeducativas, familiares, necesidades de los alumnos, etc.) para intervenir y observar cómo a partir de la realidad son capaces de dar respuesta, cuáles son sus representaciones, procesos de análisis, expectativas en relación a este proceso y su objetivo, y por tanto, dar cuenta qué estrategias para la planificación, enseñanza, aprendizaje y evaluación han utilizado, por qué, para qué, qué logros han obtenido, qué fortalezas y debilidades se han observado en la generación de una estrategia y apoyo atingente y contingente.

De esta manera, se puede abordar la inseguridad acerca de metodologías específicas para la enseñanza de alumnos con características particulares y valorar los conocimientos adquiridos por el profesor, en su práctica. Contribuir a generar perfeccionamiento en la toma de decisiones en la adecuación curricular. Implementar procesos de reflexión sistemática para la toma de decisiones curriculares en el ejercicio de la profesión docente. Acercar la investigación acción como herramienta docente para adaptar el currículum.

En este contexto se enmarca la investigación "ESTRATEGIAS PARA MEJORAR LA ENSEÑANZA DE LA LECTURA Y LA ESCRITURA EN EL TRABAJO CON NIÑOS SORDOS" de Irene Cabrera, Erwin Frei, María Rosa Lissi. Esta investigación la pueden visitar en el sitio de Fonadis en http://www.fonadis.cl/index.php?seccion=15&articulo=%20811

Por qué y cómo incorporar el clima en mi intervención en aula

escuela


Variable clima de centro y de aula...

El clima de la sala es una responsabilidad docente. Ser profesor supone estar consciente de todo lo que hacemos en la interacción con el otro, desarrollar y potenciar tanto la cognición como la afectividad.
Desde esta perspectiva se debería prever también la interacción con los alumnos, qué preguntas les haremos, cuándo, y tener conciencia de la razón por la cual las hacemos. Esto nos ayuda a asegurar interacciones favorables y un clima positivo de aceptación, confianza, solidaridad y respeto a las diferencias.
Se hace difícil enseñar en un contexto que no mantiene normas de convivencia claras y favorables para el aprendizaje, impide el desarrollo cognitivo, social y afectivo de los educandos que asumimos, por lo menos como discurso, deben ser alumnos integrales.
La propuesta es reflexionar qué interacciones estoy generando, cómo, por qué. Qué interacciones son las que posibilitarían un desarrollo de una clase en un clima adecuado que estimulen el desarrollo realmente integral de los alumnos, cómo y con qué puedo lograrlo.

Puntos Fuertes y Puntos Débiles en la intervención de la diversidad

Desde mi perspectiva el trabajo con la diversidad promueve el conocimiento y sistematización de la información sobre la realidad familiar, características del sector de proveniencia de los alumnos e incorporación de estos aspectos del contexto socioeducativo en la elaboración del PEI y para la toma de decisiones en aula. Sin embargo, puede ocurrir que la información del contexto sociofamiliar recogida por los profesores puede utilizarse para responsabilizar al contexto social – familiar de la situación del alumno. Además, el adquirir la experticia para detectar problemas socio – emocionales es considerada función de otras áreas de intervención no parte de la responsabilidad docente.

La diversidad promueve la participación de los padres y/o apoderados al interior de la comunidad educativa, manteniendo una actitud más activa frente a los sucesos escolares y a los aprendizajes de los alumnos. Sin embargo, se presenta una mayor carga laboral, teniendo que preocuparse y ocuparse con mayor frecuencia de los requerimientos y consultas de los apoderados. Situación molesta para muchos docentes que perciben su quehacer como algo propio e incuestionable.

El trabajo con la diversidad promueve la delimitación de políticas tendientes a la educación inclusiva, incorporándolas a los lineamientos de niveles de desempeño de docentes (“Marco para la buena enseñanza”) y directivos (“Marco para la buena dirección”) emanados del Ministerio de Educación. Se considera que una escuela debe estar preparada para atender a la diversidad. Este cambio de lineamientos provoca desequilibrio en los agentes educativos y los procesos dentro de la comunidad educativa, necesitando de directivos y profesores con habilidades de adaptación y reflexión sobre Qué es necesario saber, Qué es necesario saber hacer, Cuán bien debemos hacerlo (considerando la reflexión en el tiempo...)

La diversidad promueve la actualización profesional del profesorado en relación a la diversificación curricular en sus acciones tanto para quienes requieren de más apoyo, como de aquellos que necesitan acciones de ampliación de sus aprendizajes. Sin embargo, actualizarse y tener que planificar diferente según las características del alumnado, respetando la diversidad precisa de tiempo del docente, fuera de sus horas de trabajo.

El trabajo con la diversidad da la posibilidad de innovar en las prácticas pedagógicas, incrementando el proceso creativo y de resolución de problemas por parte del profesorado. Pero, se considera que incrementa el trabajo del profesor, quien aun no está acostumbrado a la autoevaluación conciente y rigurosa de su desempeño, tomándole mucho tiempo sistematizar las experiencias en el aula para lograr innovar.

El trabajo con la diversidad posibilita un análisis de la enseñanza desde la perspectiva del aprendizaje, incorporando la estimulación y desarrollo de habilidades como parte del proceso. Sin embargo, se plantea que en casos de desfase curricular significativo, retrasa la temporalización de los objetivos propuestos por el Ministerio de Educación; se hace más fácil concebir el proceso desde una perspectiva asignaturista.

Favorece el desarrollo del PEI abierto a la diversidad, incorporando la idea de potenciar el desarrollo integral de todos los alumnos. Pero, precisa de directivos con empoderamiento y liderazgo pedagógico - curricular, en una situación actual donde la tendencia es liderazgo autocrático basado en procesos administrativos. Como además, cambiar la percepción del PEI desde un documento administrativo para dar cumplimiento a normas establecidas a una donde el PEI sea el itinerario en el que se basan las acciones pedagógicas.

Incrementa las expectativas educativas y laborales para las personas con necesidades educativas especiales y de la comunidad escolar frente al futuro educativo y laboral de ellos. Sin embargo, provoca frustración al encontrarse con una sociedad que aun mantiene prejuicios y tendencia al rechazo a lo diferente. Además, de la frustración producto del pesimismo de profesores que mantiene bajas expectativas respecto de los logros de alumnos con necesidades educativas especiales. (En general se espera un grupo homogéneo)

La diversidad nos permite vivir procesos de inclusión. A través de él, estamos aprendiendo a vivir con personas diferentes dentro de un contexto determinado. Sin embargo, se observa un costo emocional (ansiedad, frustración, etc.) para la persona que es diferente. No esperan tener que enseñar al resto a cómo vivir la diversidad, sino sólo hacerlo.

La existencia de contexto tendientes a la inclusividad, o a lo menos integración en centros educativos de Educación básica, media y universitaria. Sin embargo, los alumnos con NEE permanentes pueden no estar preparados actitudinalemente para enfrentar situaciones de inclusión. Asumiendo una posición asistencialista del sistema. Esperando que la sociedad los trate diferentes por el hecho de tener un déficit. Se sienten pertenecientes a un microsistema de cultura diferente según su déficit, constituyéndose en discapacitados o minusválidos.

La diversidad

La diversidad es inherente a nuestra sociedad, sin embargo aprender a vivir bajo un concepto de inclusividad nos puede llevar toda la vida.

Se está viviendo una etapa de discriminación positiva frente al tema y situaciones asociadas a diversidad, creando la oportunidad de desarrollo a aquellos que presentan características particulares por razones étnicas, ubicación geográfica, capacidad intelectual, etc.

Sin embargo, en la realidad existe la tendencia, para muchos natural, a no respetar al otro limitando las expectativas educacionales y laborales de personas que se alejan de lo que consideramos socialmente como “normal”, lo que es regulado a través de políticas internacionales y nacionales que favorecen la inclusividad. Esta situación puede llevar inconscientemente a una segregación en un contexto de diversidad al que, en definitiva, todos pertenecemos.

Condorito estaba en Sudáfrica trabajando como chofer de micro (autobús) y se encontró con una disputa entre blancos y negros dentro de éste. Los primeros no aceptaban a los segundos. Condorito enojado se para y hace callar a todos y dice: “¡Basta! Aquí todos somos iguales. De aquí en adelante somos todos verdes”. Los pasajeros lo escuchan y le encuentran razón... Entonces, Condorito dice: “a la derecha se sientan todos los verdes claros y a la izquierda los verdes oscuros...” ¡Plop!”
(René Ríos – Pepo)

A pesar de la existencia paradigmática de considerarnos todos con igualdad de derechos y oportunidades, se tiende a la normalización de regular nuestras diferencias homogeneizándonos, sin reflexionar en la posibilidad de una normalización de dar, sin mayor estigmatización, a cada cual lo que necesita para el logro de metas. Nos mantenemos sujetos al prejuicio, individualismo, competitividad que, más temprano que tarde, generan estados de rechazo y segregación en plena integración, teniendo como visión una sociedad inclusiva, pero paradójicamente llena de rotulaciones y sin lograr describirnos por lo que conocemos, hacemos y somos.

En educación, la diversidad requiere del profesionalismo y preparación con que enfrenta el docente el proceso de enseñanza para el aprendizaje de todos los alumnos independiente de sus características pero a partir de ellas. De la especialización de los docentes respecto al conocimiento disciplinar y didáctico – curricular.

De acuerdo a lo observado en las escuelas puedo afirmar la existencia de un manejo pobre y a veces inexistente de los contenidos de los subsectores que deben enseñar “nadie enseña lo que no sabe”. Así, mantienen una postura tecnológica frente al proceso educativo, replicando las sugerencias mínimas ministeriales. El atender la diversidad del alumnado presenta el desafío de dar a cada uno lo que necesita... sin especialización se ausenta la toma de decisiones respecto de la selección de actividades con propósitos claros para el aprendizaje de los contenidos curriculares (incluyendo en esto conceptos, procedimientos y actitudes), las estrategias de enseñanza y de aprendizaje para todos los alumnos. No se encuentran preparados para enfrentar la presencia de alumnos con necesidades educativas transitorias ni permanentes, lo que los inseguriza en sus prácticas pedagógicas y no favorece la postura profesional – creativa respecto a los aprendizajes de sus alumnos.

Otra inquietud que se presenta como relevante es la investigación docente; dado que un profesor inquieto, busca formas de aprender a enseñar y de enseñar a aprender de acuerdo a los contenidos de su especialidad y características de sus alumnos. Una actitud crítica favorece esta búsqueda, quitando responsabilidad a las características de los alumnos, más bien responsabilizándose de ellas, considerándolas un comienzo del aprendizaje del alumno y de su propia especialización. Me preocupa la falta de registros de experiencias de sus prácticas y de las formas de enfrentar el alumno su aprendizaje. Es crucial considerar la observación sistemática como un medio de intervenir e investigar cómo intervenir planificadamente en el aprendizaje cimentado en las características propias del que aprende.

“¿Quién más para enseñar a enseñar a un niño que un niño?"
(Sebastián, 8 años)

La ausencia de especialización – actualización y de investigación docente en la acción nos permiten desligarnos de nuestra responsabilidad, sin cuestionar exigencias ético – moral - profesional que se comprometen.

Cada uno debe reflexionar qué pasa con y en nuestras prácticas.